Charlie Rivel
El bufón de Hitler

Los Andreu Rivel en la Alemania Nazi

Charlie Rivel, Creu de Sant Jordi, amigo y colaborador de Hitler y Gobbels.
Una mirada retrospectiva a la historia oculta del Clan Andreu Rivel.
Texto original de Roger Andreu.

Introducción
El Clan o Familia Andreu Rivel nace a finales del siglo XIX en Barcelona. Sus fundadores, Dn. Pedro Andreu Pausas y Dña. María Louisse Lasserre Seguinó tuvieron numerosa descendencia, la cual, durante muchos años fue liderada por el matrimonio Andreu Lasserre. Fueron conocidos en el mundo del circo y las variedades como la Familia Andreu Rivel.
Posteriormente, se instalan en París (Chennevières Sur Marne). Barcelona y París representan los ejes sobre los cuales ha girado la vida de este grupo humano. Desde allí se proyectan las numerosas giras por Europa, America y, posteriormente, Asia.
A mediados de los años treinta, en Alemania, el Clan Andreu Rivel se escinde en dos ramas: La primera, los demócratas: Pere Andreu con su esposa Marie Louise Lasserre y sus hijos Polo, René, Marcel y Roger (Rogelio Rivel). La segunda, los seguidores del movimiento nazi: Josep (Charlie Rivel), su familia y comparsas. Dos políticas, dos filosofías de la vida conviviendo en la misma familia con consecuencias dramáticas...

Por si fuera poca cosa esta lamentable situación, José Andreu (Charlie Rivel) denuncia a su padre, nuestro abuelo, ante el tribunal nazi de Franfkurt para apoderarse del nombre RIVEL, con lo cual, la escisión en la familia ya es completa..

Han pasado muchos años desde que ocurrió aquella gran "merderada". En el presente, para sus descendientes, aún reconociendo la gravedad de los hechos, sólamente fue un episodio más en la vida de esta excéntrica familia. No obstante, siempre es mucho mejor aclarar ideas, en primer lugar, para evitar que paguen "justos por pecadores" y, en segundo lugar, para huir de la manipulación informativa, tan común en el presente.
Hace algunos años, a raiz del estreno de la película, El payaso y el führer, vista en TV, más algún que otro incidente ocasional, se despertaron algunos sentimientos de crítica y/o recelo hacia nuestra familia, expresados a través del envío de correos de mal gusto a esta página web. Para colmo del asunto, a los pocos meses del estreno se publica en nuestro país el libro "Cartas a Hitler", el cual, hacía tiempo que se encontraba en circulación por las librerías alemanas. El texto es una interesante recopilación epistolar desconocida hasta ese momento sobre la Segunda Guerra Mundial recuperada del Archivo Histórico de Moscú donde, entre otros entusiastas del régimen Nazi, aparece el nombre de Charlie Rivel dando apoyo a la política de invasión de Adolf Hitler.
Por fortuna, en esa misma época, el grueso de la familia Andreu Rivel defendía, como siempre, la democracia, la libertad de pensamiento y el espíritu republicano. El choque entre las partes era, pues, inevitable, más aún cuando otros asuntos familiares entraban en escena.
Por estas razones, hemos decidido especificar exponiendo la realidad de los hechos. ¡A cada cual lo suyo!

Cada uno de los miembros de esta extensa familia, aunque compartimos el mismo apellido, de ningún modo pensamos de igual forma sobre determinados asuntos sociales, políticos, incluso religiosos. Lo cierto es que, a pesar del determinismo que todo lo envuelve, también es verdad que los humanos tenemos la facultad de, como mínimo, intentar ponderar nuestra existencia, siguiendo el camino escogido, En este sentido, la senda escogida por Charlie Rivel al lado de su esposa e hijos en la Alemania nazi a mediados de los años treinta, no se corresponde, en absoluto, con la filosofía de vida de la auténtica Familia Andreu con sus fundadores a la cabeza: Pere (Pedro) Andreu Pausas y Mª Louise Lasserre Seguinó, seguidos de sus hijos Polo, René, Marcel y Rogelio Rivel.
Quizá, algún día, llegue al público un espectáculo, libro o película contando los hechos tal como ocurrieron en la Alemania nazi y no lo que algunos descerebrados nos han pretendido vender.
En cualquier caso, las hemerotecas alemanas, la documentación de los tribunales nazis de Frankfurt y la parte demócrata y republicana de la familia Andreu, (Polo, René, Marcel, Roger y sus padres María Louisse Lasserre y Pedro Andreu) avalan la auténtica historia de la familia Andreu Rivel en las épocas de Hitler y Franco.
En fin, en todos estos años los Andreu Rivel han ido creciendo, extendiéndose por el mundo ofreciendo múltiples actividades integradas en el mundo artístico: música, circo, variedades, ballet, moda, publicidad, grafismo, multimedia, diseño, etc.

Charlie Chaplin y tres de los hermanos menores Andreu Rivel en Suïza.
El pleito entre Charlot y el clan Rivel ya era cosa del pasado.
Todos amigos, una vez más, con sonrisas y sin rencores. (1954).

La familia Rivel en Barcelona
Nosotros, los Andreu Rivel, siempre fuimos sensatos, prudentes y discretos con nuestra historia. No obstante, hace algunos años, concretamente en el 2011, debido al deplorable comportamiento y manipulación de nuestra historia familiar por parte de algunos comisariados no demasiado informados del centro Arts Sta. Mónica de Barcelona, pensamos: ¡Hasta aquí hemos llegado! ¡Se acabó! De ninguna manera, puede permitirse que se manipule nuestra vida al antojo de los caprichos de pseudo-periodistas sin conocimiento de causa.

Noticia de portada en la revista alemana Bild

Por otra parte, tal como hemos apuntado al principio de este documento, el acto imperdonable de Charlie Rivel no fue que abrazara el nazismo (cada cual es libre de intentar seguir su camino, sea éste bueno o malo). Lo que realmente le condenó ante la más pura ética fue el acto infame de denunciar a su padre Pedro Andreu, sin motivo alguno, ante un tribunal nazi para apoderarse del nombre RIVEL, propiedad de toda la familia. Estimados amigos, los hechos reales no pueden esconderse y los datos en los juzgados tampoco. Alli se encuentran para el quiera consultarlos (Frankfurt A.M. de 25-26. 1. 1936) y conocer la verdadera historia, no la que nos han ofrecido algunos medios informativos.

La moraleja
La moraleja de la siguiente historia, verídica y comprobable en cualquier momento, gracias a las hemerotecas y juzgados de Franfurt, es sustancial. Descubrimos que no hay nada tan subjetivo como el periodismo en la actualidad y, por esta razón, la información debe recibirse, siempre, con cierta circunspección. Da lo mismo que la fuente de una determinada noticia sea un periódico de comarcas o una gran agencia nacional, para el caso es lo mismo. Lo realmente curioso del asunto es que, en la mayoría aplastante de los casos, no existe intención expresa de engaño.
Recordando a Shannon y sus canales de comunicación, si en un punto A se produce una señal que luego es recogida en otro punto E. Si comparamos A con E puede afirmarse que A no es igual a E porque, en nuestro caso, la información en su trayecto, ha pasado por los puntos de ruido o distorsión B, C y D. Algo similar puede pasar con la información periodística o de cualquier otro tipo. Por esta razón, son importantes las pruebas documentales, las cuales, contendrán o intentarán contener la información dentro de los límites de la veracidad.
También el dinero, influencias, conveniencias, situación política, etc. puede hacer posible que los puntos B, C y D distorsionen la noticia de tal forma que el resultado en el punto E no se parezca en nada al observado en A. Esto es lo que ha ocurrido con la verdadera historia de nuestra familia y Charlie Rivel en España, tanto bajo el régimen de Franco (comprensible) como, posteriormente, en democracia ¡¿?!.

La familia
Sí, es cierto, no cabe la menor duda, la familia es lo más importante aunque sabemos que existe un concepto aún más trascendental y sagrado: la Justicia. Por esta razón, es un acto obligado hacer justicia al fundador del Clan, el patriarca Andreu y su esposa Mª Louise Lasserre y, también, por supuesto, a sus hijos Polo, René, Marcel (Celito) y Roger (Rogelio) los auténticos protagonistas, por igual, de esta hd>istoria singular. En cuanto a Charlie, gran "pelotaire" de Hitler, el tiempo se encargará de ponerlo en su sitio... junto a aquellos que, por intereses personales y egoistas, han preferido cerrar los ojos a la evidencia.


Els tres Rivels, o la democracia (familiar) al poder.
Tal como se ha comentado Los 3 Rivels, René, Marcel (Celito) y Rogelio (Roger) en sus largos años de profesión actuaron por Europa, América y, finalmente, Asia haciendo felices a adultos y niños sin importar, en absoluto, sus creencias políticas, religiosas o de cualquier otro tipo. La gira asiática abarcó los siguientes paises: Japón, Índia, Pakistan, China, Tailandia, Taiwan, Vietnam, Malasia, Corea y Filipinas.

Algunos extractos de sus actuaciones:

Sintonia dels Tres Rivels

L'entrada triunfal de Celito

Moments amb René i Rogelio

Els Tres Rivels

Rogelio inspirat

L'acomiadament dels Rivels


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Una historia de nazis
Ahora, lee y asómbrate del gran espectáculo, esta vez fuera de la carpa, digno guión para una película de Buñuel.

Nuestra historia en la Alemania nazi empieza de esta manera:

La excéntrica familia Andreu Rivel, grupo humano franco/hispano/catalán, en la época de los hechos se encontraba afincada temporalmente en Alemania bajo el liderazgo de Dn. Pere Andreu Pausas, hombre inteligente, con voluntad de acero y gran creatividad puesto que las entradas cómicas, músicas, atrezzo, etc. que posteriormente utilizarían en sus números los hijos, Charlie, Polo, René, Marcel (Celito) y Roger (Rogelio) eran de su invención.
Día tras día, ensayo tras ensayo, sus hijos asimilaban con voluntad, esfuerzo y disciplina las enseñanzas del maestro. El famoso clan, a mediados de los años treinta, ya había viajado por casi todo el mundo, excepto Asia. La gran aventura asiática se haría realidad treinta años más tarde gracias al triple genio de René, Celito y Rogelio Rivel (Roger). Una vez fallecido el patriarca, ellos fueron los que, realmente, llevaron el estandarte de la familia Andreu por todos los rincones del mundo. Pero, sigamos con nuestra historia...


El Clan Rivel
Es cierto, todo el mundo está de acuerdo, la familia, capitaneada por el matrimonio Andreu Lasserre, hace bastantes años que ha conseguido una sólida posición económica y social viajando profesionalmente por Europa y América como clan de artistas. Algunos años atrás, Dn. Pedro había vendido su circo Reina Victoria. De hecho, a pesar de apasionarle el mundo del circo con todo lo que significaba: espectáculo, artistas, viajes, caravanas, conocer nuevas gentes, nuevos mundos... sintió la necesidad vital, quizá por la edad, de establecerse cerca de París, tener una casa, un hogar, a la medida de las necesidades de su numerosa familia.
Con los beneficios de la venta de su circo, Dn. Pedro compra, en Chennevières Sur Marne una gran mansión que, según cuenta la historia o leyenda familiar, fue propiedad de un marqués arruinado. Se decía que una vez comentó, en tono un tanto jocoso, que sus antepasados habían burlado a la guillotina pero él no había sido capaz de mantener el palacete.

De esta manera Chennevières, municipio muy cercano a París, se convierte en el centro neurálgico de la familia Andreu junto con otra morada bastante más modesta y pequeña en el barrio del "Poble Sec" de Barcelona, muy cerca del Paralelo, el "Broadway" catalán de la época. Tal como después veremos, esos dos núcleos de convinvencia son importantes en nuestra historia.
Hay que decir que para el patriarca, su verdadera casa fue la ubicada en Chennevières. El que escribe aún recuerda sus palabras: "¡Quiero morir en Chennevières... y en mi casa! y así sucedió en su momento.
Recordemos, también, que posteriormente Josep (Charlie Rivel), para demostrar al patriarca su éxito adquiere, en la misma Avenida Aristide Briand de Chennevières, donde nuestro abuelo tenía su morada, otra finca. Es decir, a pesar de que la relación entre ellos es absolutamente nula, ¡se convierten en vecinos!
Desde Chennevières principalmente, se proyectan y organizan las numerosas giras artísticas, entre ellas, las reiteradas incursiones al país vecino, es decir, Alemania. Es conocido que este país, siempre ha mostrado un gran interés y tradición por las actividades circenses y, debido a ello, los viajes a Alemania de la familia fueron muy frecuentes, tanto para realizar actuaciones esporádicas como, también, en largas giras itinerantes.

Alemania en 1935
Hacía dos años que Adolf Hitler había conseguido un triunfo apoteósico en las urnas con su partido nazi, esta vez de forma absolutamente legal. Eso no le impidió, sin embargo, establecer a continuación, un régimen dictatorial reflejo de su filosofía política, eliminando toda garantía constitucional.
Faltaban aún cuatro años para que se desencadenase la segunda guerra mundial a consecuencia de la invasión de Polonia por los ejercitos de Hitler. Concretamente, el día 1 de Septiembre de 1939 se invade ese país desatándose el gran conflicto.
En aquella época, la gran mayoría de la sociedad alemana estaba hechizada por Hitler y lo que representaba. La imagen de una gran Alemania rica, poderosa y dominando el mundo en sus aspectos político, social y económico invadía, para bien o para mal, todas las sensibilidades. Harto estaba el pueblo germánico de tanta crisis, miseria, falta de ideales y recursos. Y lo que no podía tolerarse, de ningún modo, es que toda esa degeneración estuviera pasando en un país tan laborioso y trabajador.
Para colmo, la extraña pero espectacular combinación de parafernalia militar, a imagen y semejanza del antiguo Imperio Romano, unido a esa peculiar obsesión por el Hinduismo y su cultura védica aria, todo lo cual, llegaría a convertirse en fuente de atracción para las masas nazis de cualquier edad, cultura y condición. No es de extrañar, pues, que un antiguo y sagrado símbolo de la India clásica, la Cruz Gamada o Svástica se erigiera como estandarte del movimiento nazi.
Hitler exultante, pleno de poder y ambición, con la mayoría de la población alemana esperanzada por el nazismo, fue el ambiente general, en el cual, la familia Andreu Rivel vivió en la Alemania de mediados de los años treinta.
Por otra parte, el movimiento nazi necesitaba generar y mantener, de forma constante, un clima de confianza y normalidad en todos los ámbitos de la vida, y el mundo artístico fue una de las herramientas importantes de las que dispuso el partido para mantener esa situación. A fin de cuentas, Hitler también era o había sido en su juventud artista pintor y estaba convencido de que si el mundo artístico le apoyaba lograría un efecto adicional, muy positivo, sobre las masas.
Ahora, es el momento de recordar el inmenso dolor humano causado por las dictaduras fascistas en la Segunda Guerra Mundial. Expresémoslo en números:

Todos ellos, mártires de la guerra en el frente y campos de concentración. Sin contar las matanzas de judios, gitanos, republicanos españoles y catalanes, además de las víctimas pasivas producto de los bombardeos, el hambre y las epidemias de la postguerra.
Nos están entrando ganas de vomitar, más aún cuando aquí, en Catalunya y España en general, nadie sabe o no quiere acordarse del bando en que militaba Charlie Rivel...

Los Andreu Rivel en 1935
Ya se ha dicho alguna cosa de Dn. Pedro que, a la sazón, contaba 61 años de edad, hombre enérgico, inteligente pero, sobretodo, trabajador como el que más. Persona bastante seria de carácter, también en los negocios pero, a la vez, cariñoso con los miembros de su familia: esposa Mª Louise, hijos y nietos.
En aquella época, el clan Andreu Rivel disponía, entre otras alternativas artísticas en las que aparecían los hijos de Charlie y Polo, de un número estrella cómico-musical de gran éxito internacional ideado por Dn. Pedro, conocido como "Los Tres Rivels" formado por Charlie, Polo y René. También, Marcel y Roger colaboraban en él, aunque en grado menor. No obstante, a pesar de la juventud de estos últimos, también empezaban a sobresalir de la masa de artistas con otro número cómico-acrobático: "Los excéntricos". Conozcamos, ahora, como eran sus hijos Charlie, Polo, René, Marcel y Roger en aquella época tan turbulenta.

  • Charlie. Pequeño pero matón.
    Casado. 39 años con cuatro hijos: Paulina, la mayor de 14 años, Jaunito con 12 años, Charlie 10 años y, finalmente, Valentino de 8 años. Cuatro hijos resultado del matrimonio con Carmen Busto, esposa solícita y amable, también, haciendo las veces de secretaria personal de Charlie.
    En un acto impulsivo, a Charlie podemos definírlo con tres palabras: "pequeño pero matón". Es cierto, muy cierto. Era el más bajito de los cinco hermanos. No obstante, hay que reconocer que su maestría y poderío estaban muy por encima de su estatura. Hombre autoritario, de grandes ambiciones, lo que más le apasionaba era tener mucha gente a su alrededor, que le halagaran y hablaran de él.
    Como primogénito era el que estaba más cerca de su padre en todo lo relacionado con el trabajo, los viajes, contratos, etc. En más de una ocasión le pidió a éste que se retirara de la dirección de la familia y que le pasara el mando a él. Pero, la ética de Dn. Pedro le impedía realizar ese cambio. Más aún, cuando Polo, incluso René, también tenían la suficiente experiencia para realizar ese cometido. (Marcel y Roger, tal como enseguida veremos, aún eran demasiado jóvenes para llevar las riendas de un proyecto empresarial artístico).


    Los hermanos Andreu fieles a su padre y a la Democracia (1936)

  • Polo. El músico
    Casado. 36 años. Llegaría a tener ocho hijos. Era un hombre fuerte, tanto física como psiquicamente, con una gran predisposición natural hacia la música. Violinista y saxofonista. Además, también, tocaba las concertinas y la guitarra. Fue una persona extremadamente sensata puesto que, a pesar de que ya le rondaba por la cabeza conseguir la independencia de la tutela artística del padre, (acción que realizaría años más tarde), jamás intentó conseguirla con las malas artes que pondría en práctica su hermano Charlie, tal como más adelante veremos.

  • René. Un hombre de mundo
    Soltero. 31 años. Hablar de René es ponerse de buen humor de forma inmediata. Presencia atlética, dotes de mando y un gran optimista ante la vida. Tocaba la guitarra y, en general, fue uno de los mejores "caras blancas" de todas las épocas. Le gustaba hablar mucho pero, a diferencia de Charlie, que casi siempre lo hacía sobre sí mismo, a René le encantaba cualquier tema de conversación. Fue un hombre de mundo y, a pesar de los duros embates de la vida, supo conservar esa aureola de persona alegre, cosmopolita y dicharachera.

  • Marcel (Celito). El actor en la pista
    Soltero. 28 años. Complexión atlética, algo reservado. Fue un hombre de una gran expresividad y sensibilidad, siempre a flor de piel. Esa maravillosa cualidad le valió, años más tarde, que muchos críticos, periodistas y artistas reconocieran en él una faceta de gran actor. Cuando en su edad madura, ya dedicado plenamente a su faceta de cómico, salía a la pista o escenario, su sola presencia llenaba el espacio.

  • Roger (Rogelio). El benjamín de la familia
    Soltero. 26 años. Carácter nervioso y sensible, complexión delgada, un tanto dado a la melancolía y, al igual que su hermano mayor Polo, una gran predisposición hacia la musica. De hecho, Polo fue su primer maestro musical. Con el tiempo se convertiría, también, en violinista y saxofonista dominando, a modo de complemento, otros instrumentos musicales como la concertina. En los últimos años de su vida se dedicó plenamente a la docencia, dentro del mundo circense. Gracias a todo ese movimiento y al inteligente apoyo de la Generalitat de Catalunya, actualmente existe en Barcelona una escuela de circo de prestigio internacional que lleva su nombre.

Finalmente, hemos de decir que el denominador común de los hermanos, gracias al trabajo educativo de sus padres, fueron la actividad cómica y la acrobacia. Conseguir llegar a ser un excelente acróbata y payaso fueron dos de los primeros ideales profesionales de los hijos de Dn. Pedro Andreu Pausas. También, la vida de los hermanos, excepto Charlie, fue un vivo ejemplo de respeto, camaradería y amor fraternal.

Los deseos de independencia de Charlie y Polo
Hacía tiempo que los dos hermanos mayores discutían sobre la posibilidad de independizarse de la tutela artística del padre. Al fin y al cabo eran adultos y con hijos. En este tipo de situaciones, como sabemos, existen dos alternativas igualmente legítimas: quedarse bajo el mando del padre hasta que éste se retirara de la vida activa, o bien, empezar una nueva vida profesional de forma totalmente autónoma, cada una de ellas, con sus ventajas e inconvenientes. De hecho, es una situación de lo más común en cualquier familia autónoma, profesionalmente hablando.
Se barajaron diversas alternativas aunque, en todas ellas, siempre aparecía Charlie como cabeza visible del supuesto nuevo grupo. Una situación que a Polo no le convencía en absoluto, por esta razón prefirió mantenerse a la espectativa hasta ver como se desarrollaban los acontecimientos. En cuanto a René, Marcel, y Roger en principio preferían seguir con el "jefe" actual antes que sustituirlo por un nuevo líder. A fin de cuentas, la estructura del Clan funcionaba muy bien desde el punto de vista profesional y familiar. De hecho, el único que tenía una necesidad urgente de independencia era Charlie.

Soberbia y ansia de poder de Charlie
Charlie sabía positivamente que convertirse en la cabeza del grupo tendría muchas ventajas: administración de los ingresos, redefinir la organización, establecer los contratos, las giras, etc. Pero, el patriarca no tenía ninguna intención de transferir el mando y, muchos menos, retirarse. Charlie, finalmente, comprendió que el único camino que podía satisfacerle plenamente era llegar a convertirse en el jefe de su propio clan, es decir: esposa, hijos y comparsas.
Hay que decir que, al principio, más que un deseo de independencia, lo que estuvo buscando Charlie, como primogético de la familia, era sustituir al padre como cabeza visible del grupo.

Lucha dialéctica interna: el mando, la democracia, el nazismo
Pero, lo cierto es que la alternativa de convertir a Charlie en el líder del Clan Andreu Rivel no acababa de convencer a nadie y la familia entró en una fase de inestabilidad a consecuencia de las fuertes discusiones originadas por Charlie, parece ser con la malsana idea de desestabilizar los principios fundamentales en que se había basado la convivencia familiar hasta ese momento.
De forma paralela, la sociedad alemana bajo el mando autoritario de Hitler, parecía entrar en una nueva época de prosperidad y esperanza. Por esta razón, fueron muchos los que empezaron a simpatizar con el movimiento nazi, entre ellos, Charlie. A fin de cuentas, Hitler había conseguido en su país lo que Charlie quería poner en práctica con su familia. Por lo visto, la imagen de un líder indiscutible era la solución de todos los problemas de la vida para muchos alemanes, incluso extranjeros residentes en Alemania.
Pero la familia Andreu, impregnada de un fuerte carácter francés gracias a Mª Louise, la esposa de Dn. Pedro, no podía, de ninguna manera, aceptar todo aquello que estaba sucediendo. La máxima "Liberté, Egalité, Fraternité" más bien parecía el título de una película de ficción que una realidad, visto el ambiente general que se respirara en Alemania, pero Dn. Pedro, un hombre escapado de casa a los trece años, un aventurero en busca de oportunidades, era un gran enamorado de Francia, sobretodo de París, de su carácter y pensamiento liberal.
En el otro bando, Charlie haciendo cabriolas mentales para intentar convencerse de sus propios pensamientos: puesto que se encontraba en Alemania, lo mejor para tener éxito, poder e influencia sería adaptarse lo antes posible a la nueva situación socio-política. Una situación que, además, parecia que iba durar permanentemente. Por fortuna, el patriarca y demás hijos no compartían la visión de la vida en Alemania de su hijo mayor.

Charlie fiel servidor del sistema totalitario
Se ha dicho anteriormente que el movimiento nazi necesitaba artistas e intelectuales para transmitir al pueblo una imagen de estabilidad. También, el ejército necesitaba artistas para conseguir transmitir, mediante grandes actuaciones, confianza y seguridad a la tropa y sociedad en general. Aparecía, pues, una nueva alternativa de trabajo para el artista: actuar para los nazis. Y, lo cierto, es que esta nueva oportunidad laboral no solamente significaba ingresos adicionales, nada despreciables. Además, el acercarse al régimen implicaba adquirir automáticamente toda una serie de privilegios que más adelante contaremos. Charlie deseaba participar activamente en todo ese movimiento. De hecho, era el camino más corto hacia la meta buscada, esto es, más dinero pero, sobretodo, poder e influencia en el mundo artístico alemán de aquel tiempo. Charlie observa que Hitler está intentando transmitir por todos los medios la imagen de salvador de su país, alejándolo de la incertidumbre económica y la decadencia de la raza. Charlie se deja embriagar por la parafernalia que rodea al movimiento nazi y, aunque, en principio, jamás le había interesado la política, ahora, la situación es distinta puesto que también está en juego su futuro profesional en Alemania. De esta manera, colabora con el departamento de propaganda del Tercer Reich. Hitler y Goebbels están encantados con Charlie pues, su genialidad en escena, todo hay que decirlo, transmite al pueblo y ejercitos confianza y seguridad.
Estas ideas y comportamientos chocaban frontalmente con la postura general de la familia respecto a todo lo que estaba sucediendo en Alemania. De hecho, el resto de la familia deseaba cumplir sus contratos en este país para volver, de una vez por todas, a Chennevières y olvidarse para siempre del movimiento nazi.

Escándalo y ruptura
Es, a partir de esa crítica situación, cuando empieza una nueva fase en el seno de la familia Andreu. Charlie decide que lo mejor para él y su familia es buscarse la independencia profesional alejándose de cualquier actividad compartida con el padre y resto de hermanos. A fin de cuentas, conoce a mucha gente del régimen y sabe que las oportunidades laborales no le van a faltar, aunque existe un problema pendiente de resolver. Su vida profesional, solvencia, fama, contratos, etc. se encuentra íntimamente ligada a los nombres Rivel/Rivels, es decir, a la familia Andreu cuyo líder indiscutible sigue siendo Dn. Pedro Andreu.
Charlie quiere esos nombres para él y su propia familia puesto que es consciente que sin esa "carta de presentación" él es un don nadie, un artista que debe empezar desde cero.
Después de interminables discusiones bizantinas con su padre, madre y hermanos que no llevan a ninguna parte, Charlie decide romper, de forma definitiva, la convivencia de cualquier tipo con el resto de la familia llevándose consigo todo lo que puede: los números, atrezzo y otros detalles creados, desarrollados y pulidos por el patriarca a los largo de sus muchos años de vida profesional.
También, se convence de que, como primogénito, el nombre Rivel o Rivels le pertenece tanto a él como al resto de la familia. ¿Qué hacer, entonces, ante esa situación? La historia judicial alemana nos lo cuenta: la única solución que vislumbra es apoderarse del nombre Rivel, en singular o plural, por la vía legal.
Esta decisión pone de manifiesto el poco amor y respeto que Charlie siente por la familia Andreu, causando gran desesperación y tristeza a todos sus miembros. Es a partir de ese momento histórico que Dn. Pedro, a causa de la gran aflicción que todo ello genera, tanto a él mismo como, también, a su esposa e hijos, decide romper, de forma definitiva, cualquier tipo de relación con su hijo mayor. Un engendro de su propia carne, sin sentimientos ni valores morales. Poco le importaba a Charlie dejar a sus padres y hermanos en la cuneta si conseguía poner en práctica sus oscuros proyectos de independencia del resto de los Andreu, incluso aceptar el nazismo si fuera necesario.

Por voluntad propia, nada de contratos que cumplir, Charlie Rivel comulgó con el régimen nazi desde mediados de los años treinta hasta poco antes de su derrocamiento. Uno de los comunicados dirigidos a Hitler es este telegrama, con fecha 20 de Abril de 1943, felicitándole en su cumpleaños y apoyándole en la conquista de Europa. Esta actitud, añadida a otros asuntos familiares de orden económico y social, provocaron la escisión de la familia en dos facciones: demócratas y nazis.

Los procesos ante los tribunales nazis
El 17 de Noviembre de 1935 comienza el primer proceso contra la familia Andreu a consecuencia de la denuncia tramitada por Charlie Rivel ante los tribunales nazis de Frankfurt. Entre otras palabras relacionadas con la actividad de la familia, la denuncia tiene principalmente un claro objetivo, esto es, apropiarse del nombre Rivel/Rivels utilizando todos los mecanismos legales disponibles.
Charlie confía que su proximidad al movimiento nazi más los contactos con el alto mando le van a proporcionar una victoria segura y contundente sobre su padre y hermanos. Por fortuna, el desarrollo del proceso no complace a Charlie. Éste parece olvidarse que la familia Andreu de la época tiene un sólido prestigio en el ambiente artístico de Alemania. Por otra parte, la prensa se vuelca en el caso con titulares similares al siguiente:

Überschrift Familien krach bei den Rivels Familie.
(Neueste Zeitung Illustrierte Tageszeitung, Frankfurt A.M. de 25-26. 1. 1936)
La prensa alemana con la Familia Andreu Rivels

A pesar de que los Andreu, con Dn. Pedro a la cabeza, se mantienen al margen de cualquier tipo de colaboración artística con el sistema de propaganda del Reich, se produce, finalmente, una sentencia cuyo objetivo, parece ser, es complacer a los querellantes de ambos bandos:

"../Cuando los miembros de la familia Andreu actuen en solitario, podrán utilizar el nombre "Rivel". Si son varios los miembros de la familia, entonces, el distintivo será "Rivels"/...

Aunque, posteriormente, Charlie impugnó la sentencia, el resultado siempre fue el mismo, sin posibilidad de concesiones adicionales. Finalmente, decide aceptar la resolución del tribunal como un mal menor. A partir de ese momento, su nombre artístico quedaría definitivamente como Charlie Rivel. La familia utilizaría el nombre Rivels como grupo y Rivel para Polo y René en solitario. (Posteriormente, cualquier miembro de la familia, pudo utilizar el nombre RIVEL sin problemas legales de ningún tipo
Digamos, también, que en 1958 Charlie vuelve a denunciar a la familia por los mismos motivos y, a mediados de los años setenta, repite una vez más. No vamos a entrar en detalles legales sobre estos nuevos juicios puesto que, en este momento, se encuentran al margen del orden cronológico establecido. Simplemente, diremos que estos sucesos ponen de manifiesto la escabrosa y decadente personalidad de Charlie Rivel.
En el último caso (1978), por ejemplo, un hombre octogenario (Charlie), el cual, ya ha conseguido todo en la vida, dinero, fama, respeto (bien o mal ganado) vuelve a reclamar por la vía legal el famoso nombre a la familia de René Andreu Rivel, con residencia en Alemania, donde todos sus jóvenes miembros, están intentando labrarse un futuro trabajando duramente, codo a codo, día tras día, para poner en marcha un nuevo circo en ese país.
Posteriormente, tal como hemos comentado hace un momento, percatándonos de la ridícula y malsana postura de Charlie Rivel, todos los hermanos y descendientes de uno y otro bando, utilizaríamos el distintivo RIVEL sin ninguna limitación. ¡Faltaría más! Es el legado de nuestro abuelo.

La nueva vida de Charlie como bufón de Hitler
Después de la dura etapa de confrontación, tanto en el seno de la familia como, también, ante los tribunales nazis, la divergencia en proyectos, ideas políticas, actividades profesionales y sociales de Charlie Rivel con el resto de su familia es total. El fundador del clan le retira la palabra, al igual que su madre y hermanos.
De esta manera, los dos bandos empiezan una nueva vida profesional y familiar. En el clan y familia dirigida por Dn. Pedro prácticamente todo sigue igual excepto que el papel de Charlie en el escenario y/o pista lo realiza, ahora, el joven Marcel. Por su parte, Charlie con la ayuda de su propia familia y comparsas repite lo enseñado por su padre, añadiendo también algunas ideas de su cosecha, pero esta vez, él es el protagonista absoluto. Por fín, nadie le hace sombra...
En ese momento, todos los Andreu Rivel se encuentran en Alemania bajo un régimen estrictamente totalitario. Por esta razón, la facción dirigida por Dn. Pedro sólo espera acabar los contratos firmados y volver a París, a su hogar. La segunda facción, con Charlie a la cabeza, seguida por su mujer, hijos y comparsas, se instalan en Alemania dado el beneficio social y sobretodo económico que está obteniendo del Tercer Reich. En aquella época nadie podía imaginarse el fatal desenlace que tendría el régimen nazi en el futuro. Así, pues, gracias a su cercanía con el sistema totalitario, empiezan a lloverle los contratos para actuar, tanto ante el público civil como militar. Ahora, finalmente, Charlie Rivel se mueve y actúa como la estrella única que piensa que es, en definitiva, lo que él estaba buscando hacia tiempo.

Links interesantes
El pasado negro de Charlie Rivel - Diario de Tarragona.
Familia Andreu Rivel. La verdadera historia.
Varas de medir para homenajes trucados.
La Memoria Histórica, el nazi Charlie Rivel y la Prensa Ibérica.
El pallasso i el Führer.
Hitler y los payasos.
Charlie Rivel, el catalán universal amigo de Hitler.
Un gran artista pero un pobre hombre
Charlie Rivel. ¿Admirador de Hitler?
Tweet sobre el nazi Charlie Rivel.
Charlie Rivel el catalán amigo de Hitler.
Charlie Rivel. Estractos.
Notas sobre Charlie Rivel.
Charlie Rivel - Algunes dades.

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